El 93% de las ventas de productos al por menor en España son realizadas a traves del comercio físico

Durante los últimos años y, en particular, durante la pandemia hemos asistido a un espectacular crecimiento del comercio electrónico en España y en el resto del mundo.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) lleva años recopilando y analizando los datos de pagos online con tarjeta para medir la evolución del comercio electrónico en nuestro país. Según sus últimos datos publicados, la facturación total del comercio electrónico en España durante el primer semestre de 2022 se elevó a 33.817 millones de €, lo que supone un incremento interanual del 29%.


Fuente: CNMC

Si analizamos estos datos en detalle, observamos como la mayor parte de la facturación del comercio electrónico está relacionada con la venta de servicios (agencias de viajes, hoteles, transporte aéreo, juegos de azar, espectáculos, etc.), mientras que aproximadamente solo el 25% se refiere a la venta de productos (exc. carburantes), donde destacan las de prendas de vestir y de hipermercados y supermercado y tiendas de alimentación.

Fuente: CNMC

En particular, durante el primer semestre del 2022 el comercio electrónico de productos experimentó un aumento inferior al 1% sobre el mismo periodo del año anterior. A modo de referencia en este mismo periodo el conjunto del comercio minorista en España incrementó sus ventas en torno a un 10% según los datos del INE (Índice de comercio minorista).

Partiendo de estos y de datos del INE, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) calcula la cuota de mercado del comercio electrónico de productos (contemplando sólo la venta a consumidores de bienes en España), que supone la mejor referencia para estimar su peso sobre el conjunto del comercio minorista. Según sus cálculos, durante el primer semestre del 2022 esta cuota era del 7%, aunque llega a rozar el 10 % durante el periodo de confinamiento y cierre de las tiendas físicas de no alimentación.


Fuente: ANGED

Estas cifras reflejan que, a pesar de los cambios en los hábitos de consumo y la irrupción del comercio electrónico, el comercio físico sigue siendo el canal de venta predominante en el comercio minorista.