¿Sabías que las tiendas no tienen posibilidad de abrir los mismos días en todas las Comunidades Autónomas?

En España, el comercio es la única actividad del sector servicios que tiene restringido el número de días en los que puede abrir. La Ley 1/2004 de Horarios Comerciales establece que los comercios podrán permanecer abiertos al público un mínimo de 16 domingos y días festivos. Sin embargo, también establece que “Las Comunidades Autónomas podrán modificar dicho número en atención a sus necesidades comerciales, incrementándolo o reduciéndolo, sin que en ningún caso se pueda limitar por debajo de diez el número mínimo de domingos y festivos de apertura autorizada”.

En base a esta norma, la realidad es que cada una de las Comunidades Autónomas establece sus propios límites en el número de domingos y festivos que pueden abrir los comercios. El resultado es un mapa desigual, en el que en la practica totalidad de los Comunidades se prohíbe la apertura de la tiendas durante más de 50 domingos y festivos, casi dos meses al año.

Como se observa en la imagen que acompaña esta entrada, a excepción de la Comunidad de Madrid a donde hay libertad comercial desde 2012, el resto de Comunidades definen al final de cada año el calendario de domingos y festivos que podrán abrir sus tiendas durante el año siguiente, en un número que va desde los 8 días definidos por el País Vasco hasta los 16 de Andalucía o Murcia.

De forma adicional, las distintas Comunidades Autónomas a petición de los ayuntamientos establecen algunas excepciones para determinadas zonas que se definen como “Zonas de gran afluencia turística (ZGAT)”. Estas zonas, que pueden incluir desde barrios o áreas específicas hasta municipios enteros cuentan con un régimen especial que les permiten ampliar, de forma diferente en cada caso, los horarios y festivos en que las tiendas pueden estar abiertas al público.

Este modelo ha quedado sobrepasado por los cambios en los hábitos y formas de consumo de la población española, donde el comercio online ha pasado a tener cada vez un mayor protagonismo, permitiendo a los consumidores comprar cualquier día de la semana y a cualquier hora a través de internet. De esta forma, estas restricciones en horarios y días de apertura acaban perjudicando únicamente al comercio físico.